Un raro secreto
por Earl Nightingale
(traducción al español de VerodlV)
PARTE 2
Este es el secreto más raro. Ahora bien, ¿por qué digo que es extraño y por qué lo llamo un secreto? En realidad no es ningún misterio. Ya lo han comentado algunos de los primeros hombres sabios. También aparece una y otra vez en la Biblia. Sin embargo muy pocas personas lo ven o lo comprenden. Es por eso que es raro y es por eso que permanece virtualmente como un secreto.
Marco Aurelio, el gran emperador romano dijo "La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella.”
Disraeli dijo: “Todo llega para el hombre paciente… quien se fija un propósito, debe conseguirlo y nada…puede resistirse a una determinación que hasta pone en juego la existencia para su consecución.”
William James dijo: "Sólo necesitamos actuar como si el asunto en cuestión fuera real ya, y lo será, indefectiblemente, al establecer tal conexión con eso en nuestra vida que se volverá real. Quedará tan unido al hábito y la emoción que adquirirá el carácter de creencia.” Y continúa "... uno sólo tiene que desear estas cosas realmente y quererlas en exclusividad y no desear a la vez otras cien cosas incompatibles con igual vehemencia.”
Mi viejo amigo el Dr. Norman Vincent Peale lo explicó de esta manera: “Si uno piensa en términos negativos, consigue resultados negativos. Si uno piensa en términos positivos, consigue resultados positivos.” George Bernard Shaw dijo: "La gente está siempre culpando a las circunstancias por lo que son. No creo en las circunstancias. La gente que avanza en este mundo es la gente que se levanta y busca las circunstancias que quiere y si no las encuentra, las inventa.”
Es bastante claro. Nos transformamos en aquello en lo que pensamos.
Una persona que está pensando en un objetivo concreto y valioso, lo va a alcanzar porque está pensando en ello. Por el contrario quien no tiene un objetivo, no sabe adonde va y cuyos pensamientos estnr llenos de confusión, ansiedad, miedo y preocupación, creará en consecuencia una vida de frustraciones, miedo, ansiedad y preocupaciones. Y si no piensa en nada, no llega a ser nada.
COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS
La mente humana es como la tierra del campesino. La tierra le da al hombre de campo la oportunidad. Puede plantar lo que quiera. A la tierra no le importa. Es cuestión del campesino tomar esa decisión. La mente, al igual que la tierra, dará lo que uno siembra. Si se plantan dos semillas, por ejemplo una de maíz y otra de hiedra venenosa, y se riega y cuida la tierra, ¿qué sucederá?
Recuerden que a la tierra no le importa lo que se plante. Dará hiedra venenosa tan abundantemente como maíz. Y ahí están las dos plantas. Como está escrito en la Biblia “se cosecha lo que se siembra”.
La mente es mucho más fértil, mucho más increíble y misteriosa que la tierra pero trabaja de la misma manera. No se preocupa por lo que plantamos… éxito… o fracaso. Un objetivo concreto y valioso… o confusión, malentendidos, miedo, ansiedad, etc. Lo que plantamos, vuelve a nosotros.
El problema es que nuestra mente viene como un equipo estándar, de nacimiento. Es gratis. Y las cosas que son gratis no son muy valoradas. Aquello por lo que pagamos, sí lo valoramos.
La paradoja es que lo contrario también es verdadero. Todo aquello que es realmente importante nos vino gratis: nuestra mente, el amor de la familia, los niños, amigos, el país. Todas esas preciosas posesiones son gratuitas.
Sin embargo aquello que nos cuesta dinero es en realidad muy barato y puede reemplazarse en cualquier momento. Un buen hombre puede perderlo todo y hacer otra fortuna. Lo puede hacer varias veces. Aún si se le quema la casa, la puede reconstruir. Pero lo que obtuvimos sin dar nada a cambio, nunca lo podremos reemplazar.
La mente puede hacer cualquier trabajo que le asignemos pero en general la usamos para pequeñas cosas, no para cosas grandes. Tome la decisión. ¿Qué quiere? Plante su objetivo en la mente. Es la decisión más importante que tomará en toda su vida.
¿Quiere destacarse en su trabajo? ¿Quiere progresar en su empresa… en su comunidad? ¿Quiere ser rico? Todo lo que tiene que hacer es plantar la semilla en su mente, cuidarla, trabajar con constancia hacia su objetivo y se transformará en una realidad.
No es sólo que esto va a suceder. Sino que no hay manera de que no pase. Hay una ley, como las leyes de Isaac Newton, las leyes de la gravedad. Si uno se tira de un edificio al vacío, siempre va a caer, no va a ir hacia arriba.
Lo mismo sucede con las demás leyes de la naturaleza. Siempre funcionan. Son inflexibles. Piense en su objetivo de manera relajada y positiva. Véase a si mismo logrando ese objetivo. Véase haciendo las cosas que va a hacer cuando logre ese propósito.
Cada uno de nosotros es la suma total de sus pensamientos. Estamos donde estamos porque allí es exactamente donde queremos estar o creemos que merecemos estar. Ya sea que lo admitamos o no. Cada uno de nosotros vivirá de los frutos de sus pensamientos. En lo que piense hoy y mañana, el mes que viene o el año próximo, moldeará su vida y determinará su futuro. Su mente lo lleva.
Recuerdo una vez que viajaba por el este de Arizona y vi una de esas máquinas gigantes que remueven la tierra. Circulaba con lo que parecían 30 toneladas de tierra, una máquina tremenda e increíble. Y había un hombrecito arriba de ella al volante, guiándola. Al pasar con el auto me asombró la idea de la semejanza con la mente humana. Piense que está sentado al mando de una fuente de poder semejante. ¿Va a reclinarse y cruzarse de brazos para dejar que se maneje sola y termine en un pozo?
¿O va a sostener el volante con ambas manos y dirigir esta fuente de poder hacia un objetivo específico y conducente? Es su decisión. Usted está al mando.
También esa ley que nos lleva al éxito, es una espada de doble filo. Debemos controlar nuestros pensamientos. Esta misma ley que puede llevar a las personas al éxito, la riqueza, la felicidad y todas las cosas con las que soñamos, nos puede llevar a la alcantarilla.
Todo se trata de cómo se use… para bien o para mal. Ese es el raro secreto.
Haga lo que los expertos desde el comienzo de la historia nos aconsejaron: pague el precio de ser la persona que quiere ser. Vivir mal es más difícil.
En el momento en que decida el objetivo para el que quiere trabajar, ya se transformó en una persona exitosa. Se ubica en la rara minoría que sabe adonde va. Entre 100 personas, ya está entre las cinco primeras. No se preocupe en cómo va a lograr su objetivo. Déjelo a un poder superior. Todo lo que tiene que saber es adónde quiere ir. Las respuestas llegarán por si mismas y a su debido tiempo.
Comience hoy. No tiene nada que perder. Tiene toda una vida por ganar.
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