Gloriosos y esmerados pasteles

Hay algo que hace que un pastel sobre una fuente con pie parezca más suculento, digno de un banquete, para un final de cena memorable.


Son los pequeños placeres del espíritu... El sabor es muy importante, por supuesto, pero la presentación en la vida es fundamental.

¿Sería igual llevar una torta en un plato cualquiera, y casi tirada sobre la mesa?

ESMERO es la palabra que define estas acciones. No da lo mismo lustrarse los zapatos que no lustrarlos, repasar el planchado de una prenda que no hacerlo, usar un plato para comer, en lugar de una servilleta de papel en la mano, tener o no la casa arreglada...

Quien aprecia la diferencia, en definitiva, vive mejor. El esmero es una actitud valiosa, un escalón que subimos para ver un poco más allá, un gran recurso interior.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que delicia Vero!!! Georgie